Sé tú misma, es una de las frases que le repito a mi hija a modo de mantra des de que
nació, ya que es muy importante ser uno mismo y no compararse:
A lo largo de mi existencia he vivido situaciones con amistades o personas que pasean por mis baldosas amarillas y me he fijado que esa forma insana e inconsciente a sufrir el mal de la comparación no debe ser buena. No atreverse a ponerse delante de un espejo y mirarse, verse, y vivir
consciente de uno mismo con todas sus grandes virtudes, nuestras limitaciones y diferencias, y sobretodo ver que cada persona tiene una belleza propia, un reflejo único que no es comparable con ningún otro.
Al final, y como decimos popularmente, las comparaciones son odiosas, no aportan nada positivo, y tenemos que tener claro que no
somos mejor ni peor que nadie, simplemente "eres tú", y eso nadie lo puede
superar nunca. Ser uno mismo es nuestra esencia, lo que nos diferencia de
los demás, porque nunca una copia tuvo el valor de un original, a pesar que en otros campos estos sí que sirva. Así pues, nuestra esencia es lo que nos da el valor frente a los
demás y cada uno tiene que ser su mejor versión, porque somos únicos entre la multitud y la inmensidad.
Rotundamente, no somos la copia de nadie, y no debemos
compararnos con nadie, (a pesar que a veces se crea que es inevitable), ya que cada uno de nosotros es único y
especial, realmente somos diferentes un os de los otros, y al final y así lo he observado, compararse nos lleva
a frustración y a acrecentar el maldito virus de la envidia, que enferma, ciega
y nos lleva a aspirar a ser como la persona con la que te comparas, y por tanto no ser consciente que cada uno somos diferentes y
únicos y tenemos un camino único en el que podemos ser mejor versión de
nosotros.
Es maravilloso crecer, y poder tener gurus o referentes, claro que sí, yo cada día crezco y trato de ser mi
mejor versión, pero nunca una
copia tiene el valor del original, y
miro a los demás que me rodean como únicos y auténticos pero no aspiro a ser
como ellos, soy como soy, y aprender de todo, pero no ser ni más que nadie, sí ser mi mejor versión de mí.
Todos tenemos nuestro gran papel protagonista y debemos explotarlo,
potenciarlo, amarnos y vivirlo. Tener nuestras ambiciones y aspirar a más, pero
que no sea un camino en que nuestro propio enemigo habite en nosotros mismos y
que no nos permita ser únicos, auténticos y por tanto no nos haga especiales
para nosotros y me vuelvo a repetir, ser nuestra mejor versión de nosotros mismos.
Sé tú
mismo, el resto
de los papeles ya están cogidos.
Zapatos Rojos Mágicos únicos, como tú!

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