Amistad,
bonita palabra que me ofrece grandes sentimientos. Esa relación de afecto que
nace con personas que se nos cruzan en nuestras vidas y en muchas ocasiones, se
convierten en personas casi imprescindibles.
“Quien
tiene un amigo tiene un tesoro” pero no para esconder, si para lucir, cuidar
y mantener.
Creo que
nos tomamos muy a la ligera la palabra amistad, cuando queremos utilizar otros
sinónimos. Amistad es una relación que
en mi caso, la trato con mucho respeto, cautela y equilibro, debe ir poco a
poco, sin efusividades iniciales, para ir poniendo los pilares bien fuertes y
no existan fisuras de ningún tipo, y creo que puede perdurar para siempre,
siempre y cuando se mime, se cuide, y además sea una relación de igual por
igual.
Las
relaciones de amistad creo que deben ser las más puras, sinceras y libres, porque
las elegimos nosotros a diferencia por ejemplo de las relaciones familiares,
que vienen impuestas y heredadas. Igual que en las relaciones de amor se deben
cuidar, aunque existe una gran diferencia, que no existen pactos de
exclusividad( me remito a relaciones de dos). Así creo, en las relaciones de
amistad, que sean sanas como cualquier relación social, que respeta quien eres,
no te critica ni te cuestiona, y no te utiliza para lograr sus éxitos, tan solo te ayuda a crecer y mejorar.
En mi
caso, por como soy y vivo la amistad, creo que sobre todo la amistad verdadera,
es esa que es sana y sincera, esa que creas unos vínculos sanos que te permiten
crecer y disfrutar, aportando y reportando beneficios duraderos, que no acaben
desapareciendo sin más, porque las amistades pueden desaparecer, pero para que
no desaparezca, en mi caso valoro y cultivo muchos valores, y no por ello
parecen tan complicados, sale solo como la propia relación de amistad que es
natural,,, pero pongo en práctica y la entiendo de valores como la confianza,
generosidad, capacidad de escucha, tolerancia, amor, empatía, sinceridad,
interés, contacto, detalles especiales, y además reglas. Sí, es cierto, nace de
forma natural, pero necesito establecer qué tipo de relación tengo, para no
confundir y llevar a conflictos, o malos entendidos Aunque, cultivar esos
valores no me ha dado en muchas ocasiones la garantía de durabilidad, ya que
somos dos en una relación.
Muchas
personas sienten la amistad de distinta forma, muy efusivamente y
posesivamente, con tonos de toxicidad, tonos de posesión, obsesión, y se crean
expectativas erróneas, y tan solo con establecer límites o reglas de relación
todo se puede arreglar, o por lo menos nos permite lidiar, me funciona, pero en
ocasiones, resulta difícil tomar esa distancia.
Ni
soy tu madre, ni tu maestra ni tu psicóloga, ni un papanatas que uses para tu
interés, soy como tú por igual, caminemos juntos y con esas reglas básicas de
respeto y conocimiento de lo permitido estarás a mi lado, para la amistad y
cualquier relación.
Así
pues creo que seas del sexo contrario ( creo en esas relaciones pero es
importante determinar esas “normas” de funcionar de la relación de amistad”),
joven, persona grande, vertiente religiosa, política o sexaul, siempre seremos
iguales y nos trataremos de la misma forma, en el momento que no lo sienta así,
pues tomaré distancia y acabaré con esa amistad.
En
definitiva trato a mis amigos como quiero que me traten a mí. Y nunca traicionaría,
o mentiría, o bien envidiaría, y evitaría decepcionar, aunque eso como somos
seres cambiantes, nunca sabe uno cuando decepciona, para ello una de las
grandes capacidades la comunicación entraría en juego, para tratar de
comprender y corregir si fuera el caso.
Y me pongo a pensar y realmente existen muchas relaciones de amistad,
tantos como personas somos.
Y que es un amig@ para mí, es aquella persona con quien compartimos
momentos e incluso etapas de mi vida, unos perduran toda la vida, creo que por
el favor que ofrecemos ambas partes al cuidado e ir enriqueciéndolo y mimando,
otros duran lo que dura, sea por necesidad, por interés mutuo o de una parte,
pero no por ello es menos verdadera, todo sea dicho, en realidad, somos seres
que cambiamos a lo largo de nuestro viaje en esta vida, y si cambiamos de
principios, o de estilo de vida, puede ocurrir que también cambiemos de
amistades, pero no encuentro que sea malo, simplemente necesito comunicarlo.
Maduramos y cambiamos, y lo que hoy nos parecía bien, nos venía bien,
puede no seguir siéndolo, en definitiva, una amistad nace y se mantiene cuando
compartimos algo en común, y como nunca sabemos cuánto
tiempo compartiremos juntos debemos, como todo en esta vida disfrutarlos al
máximo, intensamente y plenamente, y lo que nos pese o nos genere desconfianza,
o bien no nos sea recíproco dejémoslo marchar, por salud mental. Y créeme que
cuesta pero a veces va bien hacer limpio.
Entra en mi vida, cuando quieras y sal cuando guste, es lo que pienso,
yo lo daré todo, pero ser bueno y generoso no es ser tonto verdad? Y muchas
veces dar más es recibir mucho más, pero sin que se tambalee tu equilibrio
interno, puede ocurrir que más es menos y por tanto, tenemos la libertad y el
derecho de poder relacionarnos con quien nos plazca, es decir que la amistad
nace motivada por muchas razones: porque coincidimos en nuestra escala de
valores, proyectos, ideas, casualidades,,, ,,,,y nos une, a veces nace y no
sabemos la razón, pero se crean
distintos tipos de amistad, crece y se
mantiene por el cuidado y el mimo de ambas partes, o no, y también finaliza y
por diferentes motivos: cambios, evolucionamos y maduramos pero no en paralelo
y no sabemos adaptar esa amistad a nuestra vida, y al revés, por eso es
importante tener presente que todo lo que empieza puede acabar.
Los amigos
son importantes des de niños que empezamos a reconocer a nuestros compañeros de
clase como amiguitos y mejores amigos y perduran a lo largo de nuestras vidas,
otros se van para siempre, por la adolescencia, la universidad, el trabajo,
madurez, maternidad-paternidad, y otros en esas misma etapas de nuestras vidas
se suman que nos enriquecen y crecemos junto a ellos,,, hasta el jubilado que
precisa de esa relación para sentir y compartir sentimientos y experiencias.
Importante también como se quieres que esten esas personas y como se van de tu lado, como dice Teresa de Calcuta, Que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz. Esta frase me acompaña hace años y la defino como que debemos observar que cada vez que una persona entra en contacto con nosotros hay que saber como se va esa persona. Cabe preguntarnos: ¿fui fuente o fui contenedor para ella? ¿fui vitamina o me utilizó?.
A veces seremos fuentes o como dice mi marido musa y otras seremos contenedor. En ese caso estamos frente al desafío de evolucionar.
Eso que llaman "Crecimiento Personal", que no es otra cosa que hacernos lo suficientemente fuertes, seguros y confiables, para que todo aquel que entre en contacto con nosotros, y gracias a que entró en contacto con nosotros, pueda ser lo que quiera ser y expandir su capacidad de acción. Significa estar disponible para el otro y apoyarlo a ser mejor. Y eso será posible cuando nos intervengamos a nosotros mismos en ese crecimiento de grandeza para facilitar que el otro se haga grande. Tengo que decir que a veces no tenemos esa fuerza de conseguirlo.
Creo en esa infinidad de relaciones de amistad: amistades positivas, amigos de risas, amigas de estudios, amigos de copas, amigos de tertulias, amigos temporales( viajes, o sea esas amistades de momentos de la vida,,,), ,,que necesitamos y queremos, porque somos seres sociales.
En
definitiva la amistad positiva y sana, es la que trato de cultivar, por lo que
nos aporta a nivel emocional, por el respeto mutuo, amistad que ni la distancia puede romper.
Zapatos encantados con sus amig@s! Os amo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario