Las
cosas, las experiencias y todas las personas que nos rodean nos ”afectan”, nos influyen, condicionan de forma positiva o negativa y nos hacen ser quienes somos. Somos quienes somos y es producto
de la educación recibida, de las relaciones que mantenemos y de la labor y
trabajo interno que hemos y vamos haciendo a lo largo de nuestra vida.
Una
de las experiencias y acciones en esta vida que nos hace ser quienes somos y ser más
conscientes es el "Viajar".
Viajar
nos reporta experiencias muy positivas y variadas, nos aporta aprender muchas emociones
y acumular muchos sentimientos, hablo de lo que he vivido viajando.
Nos
permite conocernos, nos ofrece beneficios en definitiva nos puede llegar a
cambiar la vida y parece que todo mejora viajando, el humor, y lo problemas ya
no son…además luego siempre queda el recuerdo de esos grandes sueños conseguidos.
Dejar
nuestra famosa zona de confort para aventurarnos a experiencias nuevas y romper
con la rutina diaria no es nada fácil, pero vale la pena, aventuras finalizadas
con grandes retos conseguidos, verdad?
Cuando
era pequeña leía libros emmarcados en otros paises y lugares, y veía documentales de lugares de los que entonces yo
sólo podía soñar, pensaba que era maravilloso el mundo y me tenía que conformar
con conocerlos en la distancia mediante la guías y experiencias de los demás,
pero en cuanto puedo, trato de hacer alguna escapada, excursión, viaje, para poder
disfrutar de las maravillas del mundo, de sus ciudades, pueblos, campos, conocer a otras personas… y poder
permitirme crecer y tener experiencias maravillosas, y me doy cuenta que no hay límites para hacer lo que uno
quiere, tan solo es necesario romper y salir de la zona de confort.
Viajar
me permitió salir de mi zona de confort, tener más consciencia de todas las
posibilidades que permiten la vida y vivir el presente, ya que estamos tan en
alerta que no nos permite pensar en el pasado o futuro. Estamos mas despiertos de
nuestro presente y nuestras posibilidades, y parece que todo corre más lento y
los días se hacen más intensos, tengo la impresión que un día parece una semana
y una semana un mes, y además me quedo con esa sensación intensa de estar viviendo
otra vida.
Crece
tu confianza, a pesar de las dificultades
que pudieras encontrarte como puede ser el idioma, o no encontrar la ruta, pero
te armas de valor, salen recursos de supervivencia que te empoderan y te hacen
sentir poderoso, potenciamos nuestra capacidad
para reaccionar toda nuestra energía para superar los nuevos retos que nos
ponen en nuestro camino el nuevo día y resolvemos de forma positiva y nos hace
sentir genial, nos adaptamos porque nos permite ser flexibles. SI tomamos consciencia
durante el viaje de todo podemos tener un gran aprendizaje y ver que nos
permite crecer.
Viajar
nos desinhibe, salimos de la rutina, nos abre la mente y nos transformamos. Nos
convertimos en personas mucho más tolerantes y respetuosas, generosas y valoramos el día a día. Nos aporta muchos beneficios viajar. Una vez viajas es como una
adicción, sin contraindicaciones que mejora nuestra estado anímico y además
nunca tendrás suficiente.
Desarrollamos
nuestra empatía y capacidades de habilidades comunicativas y sociales. Pero sobretodo
nos abre a nosotros y nos permite conocernos mucho más profundamente y ser
conscientes de nosotros y de todo lo que valemos y podemos dar de nosotros. En
definitiva viajamos a nuestro interior, salimos de la zona de confort y
crecemos.
No
existe un viaje perfecto, ya que creo que existen tantas fórmulas de viajar
como personas somos, pero está claro que nos permite oxigenarnos de la rutina
salir de nuestra zona de confort y repito crecemos.
Leí
una vez que viajar es añadir vida a la vida, y es una gran verdad, sea un viaje
largo o una salida, viajar nos permite crecer y somos más consciente de nuestro
poder interno.
Y
me pregunto, por qué no podemos ser conscientes en nuestro viaje diario del día
a día y tener la misma predisposición, si es tan positivo viajar? Entiendo
que conocemos personas distintas que nos hacen crecer, y lugares nuevos, pero no
creo que tengamos que viajar para saber y ser como somos fuera de nuestro hábitat
diario.
Así
dado que muchas veces no podemos viajar por cuestiones económicas, y dejo de
lado por supuesto nuestros miedos a salir de la zona de confort, pero creo que
deberíamos VIAJAR, como sinónimo de lo que se siente viajando, así, creo en ese viaje, es decir, viajar cada
día que nos despertamos al amanecer y empezar un nuevo día deberíamos tener la
misma predisposición que cuando viajamos, no os parece? Por qué no?.
Quizás,
es un reto tremendo, conseguir esto cuando uno está en su lugar habitual, haciendo
su vida cotidiana donde todo es más predecible y controlable, y nos dejamos llevar, pero ahí es más fácil olvidarnos de nosotros mismos, no?. Pues no puedo hacer otra cosa que animaros a que se
puede emprender otro viaje diferente, un viaje interior, donde no hace falta
cambiar de sitio para aumentar la consciencia. Lo que pasa es
que a veces no es fácil , em realidad debes armarse de mucho valor y cuesta hacerlo cuando llevamos tanto tiempo metidos en la
misma dinámica de vida, y por eso un viaje exterior puede ser un buen impulso
para comenzar uno interior que nos lleve hacia nosotros mismos; al menos así lo
experimenté yo hace muchos años y ahora tomo mi día a día como una aventura
nueva porque es así, en la que me dejo llevar.
Así
pues porque no transformar nuestras rutinas diarias en una forma de viaje diario? A caso no se aprende cada día, y no
viajamos cada día?.
Zapatos Rojos Mágicos viajeros!
