Como ser humano estoy convencido, que los ciclos más sensibles de nuestras vidas son las relaciones
interpersonales, y que en muchas ocasiones debemos entender el porqué dejar ir.
En nuestro tren de la vida, se suben y creamos relaciones, algunas de ellas
duran apenas escasos momentos, otras pueden permanecer, incluso con altibajos,
toda la vida( amistades, parejas…).
En nuestro día a día, las relaciones que mantenemos son diversas, tantas
como personas distintas nos relacionamos. Algunas se transforman en amistades
que perduran, otras duran en períodos de tiempo en función de las finalidades,
emociones o quién sabe.
Así pues, crecen con una finalidad, y por un entorno, y requieren de
esmero, esfuerzo, comprensión y empatía. Y parece que cumplido esa finalidad,
desaparece la sensación de permanecer y se siguen caminos o vías distintas,
cada persona por su camino y con destinos propios que podrían en un futuro
volver a confluir.
Esas relaciones interpersonales, se sirven de intereses comunes, de
amistad, de afecto, de respeto, de trabajo, de…de…y en muchas se da y se recibe
en el mismo grado, una relación recíproca, sana que pueden o no desaparecer.
Nadie se cruza en nuestras vidas por azar, las
personas entran en nuestras vidas y dejar que entren es una forma de darse a conocer, no vivamos como el hombre de la armadura de hierro, en definitiva relacionarse
es vivir y vivir es sentirlo todo. Todas
las personas nos relacionamos y entramos en las vidas de las personas por una
razón, y cuando sabes cuál es el motivo, sabernos que debemos hacer con cada
persona que nos llega.
No creo y me niego a creer que las relaciones se engendran por las razones de necesidad, ni de interés
simplemente creo en las razones naturales y de circunstancias, sanas y
transparentes, honestas, sin hipocresías y sinceras, siendo empáticos y tolerantes.
Pero, en algunas relaciones, estamos sujetos
a cambios individuales, o comunitarios, y se decide separar, distanciar, decir a
dios!
No todo el mundo sumará, algunos te restaran y poner
límites con discreción y elegancia es sano, para protegerse y poder vivir en
paz.
Todo lo que empieza se acaba o se distancia incluso
quien sabe… pero debes tener el poder y el valor de hacer lo que te sugiere tu
yo.
Cerrar ciclos es sano, de todo se aprende, y se debe sacar lo mejor
de todo en esta vida, incorporar esas experiencias para la andadura de tu vida,
acógela como una lección que te invita a crecer, sanar y aprender. Si las cosas
vividas fueron buenas, quédate con ese recuerdo, y aliméntate siempre en
positivo de todo, te estarás facilitando oportunidades; de vivir, de experimentar
y de crecer y ser mejor.
Suelta, sin miedos…sobretodo sin rencores, sin malos
entendidos, sin hipocresías, sin interpretaciones, que no llevan más que a confusiones. Aprende, si es que no puedes soltar,
no pasa nada, cuando alguien no te quiere a su lado, pasa lo mismo que cuando tú
no quieres a alguien, no suman, por razones inexplicables pero se debe respetar
y dejar ir, porque ese respeto es brindar educación, cortesía y amor, entre
otras emociones.
No se necesitan excusas para salir de dónde uno
quiera, y quien necesite explicaciones que las pida y tu decidirás y aprenderás
a distinguir, quien merece una explicación, quién
sólo una respuesta y quien absolutamente nada, es decir indiferencia.
Cierra ese ciclo de tu vida, cuando estés preparado y tu
estabilidad emocional e interior te lo
pida, da permisos a tus decisiones para que se transformen en acciones y
obtengas tus objetivos de vida.
No hay porqués justos, ni explicables tan solo
necesitas cerrar etapas y ciclos, para sentirte TU. Hazlo sin razón para los
demás, pero con una suprema razón interna para tí…, para crecer, vivir el
ahora. Así que libérate, fluye y acepta. Claro que duele, y emociona, pero se debe interponer lo que vale más para uno, sin que lo otro sea de menos, simplemente que las andaduras de la vida cambian.
No importa que opinen y piensen de ti, la gente te
amará por lo que eres y otros te odiarán por la misma razón, es tan solo acostumbrarse,
no se muere de esto. No se trata de guerras o de luchas, de mentiras o
falsedades, de hipocresías, se trate de ti y lo que decides para ti, y lo que ayer valía ahora no, porque fluimos y tenemos el derecho a cambiar. Aprende a
ignorar y vivir en la indiferencia, porque la libertad interior comienza cuando
tomas decisiones vitales como no dejarte manipular, escucharte y quererte y
tomar decisiones en función de tus actos, es muy simple, seguir tu camino, el
vive y dejar vivir de toda la vida Carpe diem!...de nuevo Be water my friend!
"Hay cerillas que se apagan, otras que nunca se apagan, otras que ni se encienden, y otras que al apagarse y con un soplo de oxigeno se revivan otra vez"
Zapatos Rojos Mágicos"
Zapatos rojos que respetan que otros se vayan!
Gracias, a tod@s lo que un día decidieron empezar a leer Zapatos Rojos Mágicos, y
entienden el objeto de estas historias inventadas, estas reflexiones pensadas,
estas vidas compartidas, estas experiencias recreadas. Y también gracias, a los que decidan dejar de leer, por seguir su propio yo y escucharse a uno mismo. (os dejo que significa Zapatos Rojos Mágicos)

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